Ya que tuve la suerte de visitar este maravilloso país en Ramadán, no quería dejar pasar la oportunidad de hablar sobre esto en el blog. Antes de nada, una pequeña explicación de lo que es el Ramadán sacado de la wikipedia:
Ramadán es el noveno mes del calendario musulmán, conocido internacionalmente por ser el mes en el que los musulmanes son obligados por sus creencias al ayuno diario desde el alba hasta que se pone el sol.A grandes rasgos esto es el Ramadán. Como digo, dio la casualidad que cuando estuve en agosto era Ramadán y lo agradecí, da un toque más místico, si cabe, al viaje.
El turista no tendrá ningún problema para comer o beber, eso si, no es recomendable hacer ninguna ostentación de la comida ni la bebida, menos si es alcohol o se fuma. No es que te pase nada, pero alguna mala cara te puedes evitar, pues el genio de las personas cuando no comen ni beben tiende a ser cuanto menos peligroso. Esto se puede comprobar en torno a las 7 de la tarde, tras más de 12 horas sin comer los nervios están a flor de piel y son varias las peleas que pude contemplar. Sin llegar a los cuatro gritos habituales y poco más. Recordar que los árabes cuando hablan parece que estén enfadados… es su forma de hablar.
Y a partir de la puesta de sol comienza el espectáculo. Las tiendas cerradas, todo el mundo comiendo y bebiendo (no alcohol, lo prohíbe el Corán todo el año), bailes, fiestas y una noche por delante para comer y rezar. Como ya he dicho, por mi parte no desaconsejo viajar en Ramadán, salvo estos pequeños apuntes que os he comentado, la vida sigue igual. Además en Ramadán se ven cosas curiosas. Desde niños comiendo a escondidas hasta camareros que no quieren servir a un árabe hasta que no demuestre que esté enfermo (a los enfermos se le permite comer).


Es cierta la recomendación de no hacer obstentación de comida o bebida durante el ramadan…os puede traer problemas