Escocia es el país de las Highlands, de las tierras altas de leyendas y mitos como el monstruo del lago Ness y las estampas de los gaiteros con sus kilts y su extraordinario whisky de malta. Pero Escocia es también un lugar donde encontramos dos de las ciudades más hermosas y bellas de todo el Viejo Continente como son Glasgow y Edimburgo.
Glasgow, principal motor económico e industrial de Escocia representa la modernidad industrial y destaca su arquitectura, mezcla de elementos locales, representados por la obra de Mackintosh, con otros propios del estilo victoriano. Los derbis entre los dos principales equipos de la ciudad, Celtics y Rangers, agitan una ciudad con una activa vida nocturna.
Por el contrario, Edimburgo, ciudad universitaria, representa el corazón cultural e intelectual de Escocia. Su Old Town es digno de visitarse, lleno de antiguos edificios como palacios, iglesias y diversas facultades, Patrimonio de la Humanidad. La mayor parte de sus museos son además gratuitos. Razón más que suficiente para reconocer que Escocia es mucho más que William Wallace y sus tópicos.


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